miércoles, 9 de junio de 2010

Aguacero

Había discutido con su madre en el desayuno, el huevo siempre era el problema. Le faltaba frescura.
Salió enojado, era muy alto.
Se empapó. Estaban lloviendo jugos, zanahorias, naranjas, sandías, papayas y melones. Corrió al coche.
Afortunadamente la libró. Sólo había sido un pequeño disgusto mañanero.

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